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Se destina más de 42 millones de soles al año en mantener un aparto público lento, ineficiente
CIUDADES SALUDABLES Y
ENTIDADES EFICIENTES
Por: Econ. Roger F. Grández Rios
En los últimos 4 años la tasa de crecimiento poblacional de la administración pública creció en mayor velocidad que las innovaciones tecnológicas. Se estima que en el aparato público (municipalidades, gobierno regional de Loreto y la Universidad Nacional de la Amazonia Peruana- UNAP) existen alrededor de 3,200 personas que desarrollan trabajos similares con superposición de funciones o simplemente no hacen nada; esto implica que se destina más de 42 millones de soles al año en mantener un aparto público lento, ineficiente y en la mayoría de los casos, corrupto.
Al inicio de la dinastía China, sobre todo la D. Han, ya tenía planificado su espacio territorial y lo hacia para obtener doble beneficio: para conseguir una organización eficiente y rentabilizar sus transacciones económicas con beneficio social; aunque al final, la D. Han termino con una enorme rivalidad política y corrupción que dividió a China en tres reinos.

Todos y en un momento dado llegamos a u nivel de ineficiencia, refiere el principio de Peter; de pronto un empleado o funcionario público puede ser un destacado trabajador que puede sumar resultados efectivos a la organización, más cuando asume otras funciones o ejecuta otras tareas distintas y diferentes al que es diestro, las ineficiencias aparecen y la organización pierde efectividad y velocidad en la obtención de beneficios colectivos; a este proceso evolutivo (o involutivo) es que la ciencia económica lo denomina rendimientos decrecientes.
Pero que tiene que ver el principio de Peter y los rendimientos decrecientes con ciudades saludables y entidades eficientes?. Tiene que ver mucho; y es que la eficiencia del aparato público esta relacionado directamente con la gobernabilidad y el buen manejo de las finanzas públicas, y esto a su vez se interconecta con la percepción social de beneficios colectivos con inclusión.

Visto de esta manera, la ciudad de Iquitos, como centro hegemónico del departamento de Loreto, viene absorbiendo, desde finales de la década de los 70, una masa poblacional (migración) que ha rebasado la capacidad de diseño de una urbe moderna: el Plan Director de Desarrollo Urbano de la ciudad de Iquitos no se modifica desde 1993 y es fácil de entender la dimensión del caos en todos sus espacios: la ciudad crece sin orden y sin reglamentos, donde cada uno y cada quien puede, en el termino de sus posibilidades, ocupar un espacio en ese laberinto de ciudad. Si juntamos en línea, desde la plaza 28 de julio, a todas las motos y motokar que circulan en el área metropolitana de Iquitos, este llega fácilmente a la plaza de arnas de la ciudad de Nauta.
El caos vehicular es incontrolable y se han posesionado del centro de la ciudad: el ruido, el nivel de smok y el calentamiento por la quema de combustibles acompañado por la capa asfáltica de las calles y avenidas, hacen que el nivel de la temperatura se eleve en zonas donde existe mayor concentración vehicular.

En cuanto al manejo de residuos sólidos y la evacuación de los desperdicios de la ciudad, estamos en nada, a pesar de la enorme cantidad de recursos financieros que vienes como transferencias del FONCOMUN y Canon Petrolero y que administraron las 51 municipalidades distritales y el GOREL, en un periodo corto de 5 años: 1,8 mil millones de soles. ver cuadro.
La basura se traslada a un botadero, siendo la única excepción, la ciudad de Nauta. En el interior de la región, la situación se complica aún más: la basura de los centros poblados principales se recoge y se transporta a un descampado en algún lugar de su jurisdicción, en otros lugares, el río es el lugar ideal para botar la basura.
En la ciudad metropolitana de Iquitos, las aguas residuales de al menos 300 habitantes, desaguan en los ríos Itaya, Nanay y Amazonas, contaminando el elemento más preciado de ayer, el de hoy y el recurso estratégico del mañana; el agua.
Ciudades saludables?. Solamente en papeles y en propuestas, pero no hemos avanzado nada en lograr diezmar el impacto en nuestro diario vivir.
En estos días se esta ejecutando un megaproyecto en la zona metropolitana de Iquitos, que va ampliar y mejorar el alcantarillado y una Planta de Tratamiento de Agua Residuales, con lo que la ciudad contara, al menos una obra que justifique el uso de los recursos financieros que administra, antes de ejecutar proyectos que poco o nada de impacto tienen.
Desde 1979 al mes de mayo de 2010, la región Loreto administro recursos del canon petrolero por más de 6,400 millones de soles, y las dos obras que resaltan es la carretera Iquitos-Nauta y la remodelación del Estadio de Iquitos. El resto se fue en ejecutar inversiones intrascendentes de poco impacto.
Si llegáramos a inventariar los activos físicos que nos falta y monetizar sus presupuestos, tendríamos suficientes recursos para mejorar el nivel de carencias de las comunidades y elevar su estándar de vida.
En los últimos 6 años (2004-2009) ingresaron por concepto de canon petrolero un monto aproximado de 1,500 millones de nuevos soles, de los cuales, alrededor del 70% se destino en la ejecución de gastos corrientes e inversiones improductivas.
Si se hubiese destinado tan sólo el 10% del total de lo que se percibió por concepto de canon petrolero para crear un fondo intangible para la ejecución de inversiones focalizadas, se llegaría a cubrir lo siguientes:
* 200 aulas de centros educativos
* 10 puestos y centros de salud
* 200 casas
* 85,000 beneficiados con agua y alcantarillado
Con esta inversión focalizada, podríamos atender a:
* 600 alumnos de nivel primaria y secundaria, en un solo año
* 1500 atenciones diarias en los 10 puestos y centros de salud.
* 85,000 personas con acceso de atención de agua y desagüe.
Si tuviéramos entidades eficientes con un equipo humano funcional y profesionalizando tareas y funciones, las cosas hubiesen sido diferentes. Pero nada de eso ocurrió. En la actualidad existe un sobredimensionamiento del aparato público que le hizo perder su función principal: mejorar las condiciones de vida de la población.
Se destinan aproximadamente 42 millones de soles anuales en mantener un personal en exceso que lo vuelve mas ineficiente a la función pública, y lo peor de todo, no se escucha a ningún candidato al gobierno local o regional, planteamiento alguno sobre que es lo que va hacer con ese excedente.
Para crear ciudades saludables y ostentar instituciones eficientes, pasa por lograr fundamental: desarrollo de capacidades y una fuerte dosis de conciencia.
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