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Miercoles 19 de Mayo del 2010
Un desafío compartido
LAS OLAS DEL DESARROLLO
Eco. Róger Grández (Vice Decano C.E.L.)
* Como cualquier ciclo económico, donde la temporalidad permite experimentar crecimientos espectaculares, donde la demanda y la producción se correlacionan mutuamente; así también, existen momentos donde la demanda se distancia de la oferta, generando dificultades en su entorno.
* Lo que ocurre en la política económica, es que no hemos aprendido que en periodos de la denomina buena época y de mala época, debemos estar haciendo permanentemente cambios, para no perder la direccionalidad de la medida.
Primero fue la crisis de alimentos y luego la crisis financiera mundial, en ambos casos golpeo fuertemente a los países del mundo llevando al país mas desarrollado a un proceso de recesión, que ya esta repercutiendo a las economías del orbe en distintos grados de expansión. Como consecuencia de estos hechos, las empresas que elaboran productos transgénicos1/ están potenciando su rentabilidad y los bancos y entidades financieras recuperando su capital por el rescate financieras impulsado por los respectivos gobiernos para evitar un arrastre total del sistema económico.
1/En el Perú, el ex ministro de Agricultura Ismael Benavides liberalizó la importación de semillas transgénicas.
En épocas de crisis, lo normal es restringir el gasto y aplicamos directivas para controlar el gasto, porque estamos en austeridad. En épocas de expansión, la demanda impulsa a la oferta. Keynes y los neokeynesianos impulsan la teoría de romper el equilibrio presupuestal para que el gasto reactive la demanda bajo la premisa que no todo déficit es malo. China, esta experimentando un crecimiento menor a su mejor nivel de producción promedio porque sus principales compradores, como EE.UU y Europa, se encuentran en un periodo franco de dificultad en su actividad económica. Pero China, ahora esta impulsando su mercado interno aplicando medidas de política económica que reactiven la capacidad de compra de sus conciudadanos, para tal efecto disminuyó las tasas de interés prestables; incentivando la oferta exportable a través de un incremento de la tasa de restitución arancelaria para compensar los costos que genera el incremento de su capacidad instalada no utilizada y; promoviendo el incremento de la frontera agrícola asignando un fondo de estimulo para aquellas chinos que, en su momento abandonaron el campo para ir a trabajar en las grandes plantas industriales, regresen al trabajo agrícola, para así abastecer el enorme mercado interno y ampliar su seguridad alimentaria.

En el Perú, se creía recientemente que disminuyendo la demanda (restricción del gasto público y el uso indiscriminado de las tarjetas de crédito) se podría controlar la inflación y por tanto, la producción llegaría a su nivel de óptimo crecimiento (7% anual). Entonces, una menor producción esteriliza los precios hacia arriba.
Cuando el primer ministro planteo el dilema en el sentido que se prefiere unos puntos de inflación ante un eventual recesión (poniendo en tela de juicio el esfuerzo del MEF y del BCRP para controlar la inflación), todos coincidieron que: incrementando la demanda interna, no restringiendo el gasto público (sobre todo en inversión en infraestructura) y ampliando los mercados internos dotándoles de mayor capacidad de compra, se podría llegar a una combinación óptima de equilibrio: mayor producción y menor inflación.
En un mundo global, cuando existe crecimiento y expansión todos ganan y disfrutan de este proceso, aunque… no con equidad; cuando del disfrute viene el agotamiento, el componente social estalla de desinterés y el capital reflexiona sobre sus resultados: su rentabilidad se encuentra en picada. Las olas son así: unos lo sienten con mayor intensidad que los otros, pero todos, y no al mismo tiempo, comparten su temporalidad en el tiempo.
En nuestra región Loreto, desde la década de los 70s venimos experimentando ciclos de actividad económica, como el petróleo, la coca y la madera. Todos ellos, de una u otra manera, diseñaron una arquitectura económica y social compleja y distante al mismo tiempo. Compleja, porque no interpretamos sus resultados: nos acostumbramos a vivir con dinero fácil y nos despreocupamos sobre nuestras verdaderas necesidades. Nos preocupamos con mayor intensidad el como vamos a gastar el canon por la explotación de nuestros recursos naturales, y nos preocupa muy poco o casi nada por cohesionar esfuerzos institucionales para garantizar una armonía entre la producción y la equidad social; nos preocupa sobremanera cuanto vamos a percibir por la explotación de los hidrocarburos en los próximos años, pero no nos preocupa mejorar y aumentar nuestra competitividad y fortalecer la educación básica y técnica fundamentada en nuestras potencialidades. Es distante, porque ahora sentimos que cada lugar, cada pueblo, cada comunidad, cada asentamiento humano cobijado por la espesura de la selva no cuenta con un patrimonio físico mínimo o activos físicos capaz de encender una luz de esperanza: la llama que alimenta sus vidas es su entorno, porque de el vive y a la larga se convirtió en un depredador natural. Reclama su pobreza a un estado que también se ve pobre de esfuerzos y limitado en su capacidad de organizarse.
Fueron buenas épocas donde la actividad empresarial se desarrollo sin ningún tipo de control o escondido en alguna oficina pública, basta mirar la actividad forestal donde el 90% de la producción es madera de procedencia ilegal; de igual manera, la explotación petrolera por los Ríos Corrientes y Pastaza concibió a una sociedad mendiga y destruyendo, progresivamente, todo vestigio de vida natural causando un tremendo impacto social, ahora, casi irreversible.
Sin embargo, la responsabilidad es a todas luces compartida. Un Estado que quiere vender todo y a cualquier precio; unas instituciones y entidades públicas sin principios concebidos, donde sus mecanismos de control tan solo sirven para algunos y en donde la lentitud y sus malas costumbres juegan en contra del desarrollo regional. Entidades privadas, que ahora, bajo el contexto de responsabilidad social empresarial, diseñan planes de intervención sin saber exactamente por donde tienen que caminar y que es lo que quieren realmente hacer con las comunidades nativas y campesinas, pero sí saben cuanto va ser su rentabilidad económica a largo plazo.
Por otro lado tenemos una responsabilidad Social Comunal, referida al comportamiento y el accionar que tienen las comunidades nativas y campesinas respecto a poner de si para mejorar y ampliar sus niveles de vida; en otras palabras, que sean ellos mismos los que diseñen su propio desarrollo en función de sus necesidades y potencialidades, que sean ellos mismos los que asumen sus propios compromisos y responsabilidades. Si bien es cierto que las comunidades viven en un entorno diferente (donde la falta de infraestructura es evidente y donde el Estado no llega), también se vuelven indiferentes con su medio ambiente: eliminan todo lo que se mueve en la selva y sienten nostalgia por no cazar mas de lo necesario: ya no tienen alimentos disponibles a su alrededor porque la familia va creciendo exponencialmente al igual que sus necesidades.
La responsabilidad tiene que ser compartida: el Estado y sus estamentos públicos, las empresas que explotan los recursos naturales y las comunidades; todas ellas tienen que asumir compromisos reales y viables en el tiempo.
Aquel que piensa que solos o individualmente (Estado, Empresa, Comunidad) pueden sobresalir en su esfuerzo por mejorar las relaciones comunitarias y mejorar la calidad de vida de la población objetiva, es una quimera, es un sueño con hipótesis falsas, es como decía, Nicolás Maquiavelo (El Príncipe, Capitulo XVIII) “puede decirse, hablando generalmente, que los hombres son ingratos, volubles, disimulados, que huyen de los peligros y son ansiosos de ganancias”
Ahora es una oportunidad. Los cambios que se suscitan en el entorno gubernamental por cimentar bases legales para que el Estado y las Empresas Privadas puedan compartir la ejecución de proyectos de inversión (Asociación Pública y Privada), así como el mecanismo legal para que las empresas mineras y petroleras puedan invertir directamente en proyectos sociales sin que intermedien instituciones públicas, así como el enfoque más social de las empresas privadas al compartir sus resultados financieros. Nada más oportuno ahora para enfocar el esfuerzo gubernamental para cimentar políticas educativas que mejoren sustancialmente al hombre como elemento promotor de su propio desarrollo, como factor clave para que ellos mismos decidan su destino y caminen juntos con sus compromisos sociales.
Ahora las municipalidades (a partir del 01 de enero de 2009) tienen la responsabilidad y la obligación de generar políticas educativas, y no precisamente para manejar contratos, sino la responsabilidad va más allá: proponer alternativas educativas que asemejen al hombre con su entorno y que exista una conexión próxima entre la curricula educativa con su entorno.
La Municipalidad Distrital de San Juan Bautista, una de las dos municipalidades en el departamento de Loreto que tienen la responsabilidad y el encargo de llevar a cabo la Municipalización de la Educación, esta jugando un rol protagónico a nivel nacional y tomando en serio la educación como factor principal del desarrollo. Es una buena señal para cambiar los destinos de las olas del desarrollo, donde hemos retrocedido más que lo avanzado.
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